Letra sin Acordes
Propuesta de Cantos para el V Domingo de Cuaresma
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Propuesta de Cantos para el V Domingo de Cuaresma
Descripción:
* Este esquema, con cantos a manera de propuesta, puedes enriquecerlo o adaptarlo a las necesidades o realidades de tu Parroquia.
* Si la mayoría de cantos propuestos no son conocidos en tu Parroquia, puedes ir introduciéndolos de uno en uno o de dos en dos, cantándolos durante un mes como mínimo para que la asamblea los conozca y vaya aprendiendo.
* La Eucaristía es un espacio en donde toda la asamblea debe participar desde los cantos.
* Esta propuesta se ha considerado basándonos en los textos litúrgicos de este domingo.
RECUERDA:
Durante el tiempo de Cuaresma, que abarca desde el Miércoles de Ceniza hasta el Sábado Santo, se omiten dos cantos principales en la liturgia católica como forma de ayuno y austeridad: el Gloria y el Aleluya. Estos cantos se reservan para la Vigilia Pascual, simbolizando el recogimiento previo a la Resurrección.
Gloria: Se omite los domingos y días de diario, excepto en solemnidades como San José (19 de marzo) o la Anunciación (25 de marzo).
Aleluya: Se sustituye por otra aclamación antes del Evangelio, enfocada en la conversión y la pasión.
Durante este tiempo también pueden omitirse ocasionalmente los cantos de la Presentación de Dones o el canto de Despedida; y la música en general debe interpretarse de manera más sobria, reduciendo el uso de instrumentos musicales para enfatizar la penitencia.
Cantos de la Misa
8 cantosContigo va--------mos, Señor Jesús,
hacia la Pascua, hacia la cruz,
contigo va---------mos, Señor Jesús,
hacia la pas -- cua, hacia la Luz.
El que quiera venir tras de mi
tome su cruz y me si---ga.
Cuando el grano de trigo muere en el surco
produce fruto abundan-te.
El que guarda su vida, la perderá,
el que la arriesga, la ga—na
Honor y gloria a Tí, Señor Je_sús
Honor y gloria a Tí, Señor Je_sús
Bendito seas, Señor, por este pan y este Vino
que generoso nos diste, para caminar contigo,
y serán para nosotros, alimento en el camino.
Te ofrecemos el trabajo, las penas y alegrías,
el pan que nos a-li-men--ta y el afán de cada dí---a
Te ofrecemos nuestro barro que oscurece nuestras vidas
y el vino que no empleamos para curar las heri--das.
Te ofrecemos, Padre eterno, gran Señor,
Las ofrendas que hoy ponemos en tu altar;
Y con ellas nuestra vida y todo lo que somos.
Por los campos disperso en espigas,
hecho pan te ofrecemos sus granos,
como signo de unión y de fe.
Este pan memorial de tu muerte
te ofrecemos, Señor, y oramos:
Sé propicio a tu pueblo, Señor.
De su sangre es figura este cáliz,
Por la Nueva Alianza, vertida
Para dar del pecado el perdón.
Yo soy el pan de vida.
El que viene a mí
no tendrá hambre.
El que cree en mí no tendrá sed.
Nadie viene a mí,
si el Padre no lo llama.
Yo le resucitaré (3)
en el día final. (2)
El pan que Yo daré,
es mi cuerpo vida para el mundo,
y el que coma de mi carne,
tendrá vida eterna,
tendrá vida eterna.
Mientras tú no comas
el cuerpo del Hijo del Hombre
y bebas de su sangre,
y bebas de su sangre,
no tendrás vida en ti.
Yo soy la resurrección.
Yo soy la vida.
El que cree en mí,
aunque muriera,
tendrá vida eterna.
Sí, Señor, yo creo
que tú eres el Cristo,
el Hijo de Dios,
que vino al mundo
para salvarnos.
Quien viene a mi, ya no tendrá hambre jamás
pues yo soy el Pan de la eternidad.
Comemos todos juntos, el Cuerpo del Señor
es pan de vida eterna y de resurrección.
Quien tenga sed, venga a beber el don de Dios
Agua viva es, manantial de amor.
Yo soy la luz, yo soy la vida y la verdad
el que crea en Mí por su fé vivirá.
Madre del Redentor, Virgen María,
unida siempre a Cristo y a la Iglesia.
1. Todo un Dios omnipotente
es un niño en tu regazo,
y el Amor más infinito
busca un poco de tu amor.
2. Surco abierto son tus brazos
una tarde en el Calvario.
La semilla es Cristo muerto.
Tú nos das la salvación.
3. Eres madre de los hombres,
de la Iglesia peregrina.
De tu mano caminamos
en el gozo y el dolor.
4. A tu lado como niños
nos sentimos cobijados,
como hijos de la Iglesia
que nació en Pentecostés.
Nos acompañas en el camino,
María, Madre del redentor.
en nuestro esfuerzo de peregrinos
nos das tu mano, nos das tu amor.
en nuestro esfuerzo de peregrinos,
nos das tu mano, nos das tu amor.
Acompañaste al Hijo amado
desde tu aldea hasta la cruz.
Si te llamamos acudes siempre,
nos acompañas como a Jesús.
Si te llamamos acudes siempre,
nos acompañas como a Jesús.
Con tu palabra trajiste al Verbo,
en tus entrañas crecía Dios.
Así en la Iglesia hoy nos lo traes
y en nuestras almas crece el Señor.
Así en la Iglesia hoy nos lo traes,
y en nuestras almas crece el Señor.
En mil ermitas y santuarios,
los pueblos piden tu protección.
No existe historia ni geografía
que no te cante su devoción.
No existe historia ni geografía
que no te cante su devoción.