CUARESMA: CANTO DE ENTRADA
Dios no quiere la muerte del pecador
sino que viva, que se convierta,
que se convierta y que viva.
Tu Palabra es luz que me ilumina
tu Palabra es Pan que me alimenta
con tu Cuerpo y tu Sangre me confortas
y me haces vivir tu misma vida.
Voy sediento buscando el agua viva
como ciego ansío ver tu luz,
siento heridas de muerte más no temo
porque se que contigo viviré.
HONOR Y GLORIA
¡Honor y gloria a ti, Señor Je--sus! (2)
TE OFRECEMOS, PADRE ETERNO
Te ofrecemos, Padre eterno, gran Señor,
Las ofrendas que hoy ponemos en tu altar;
Y con ellas nuestra vida y todo lo que somos.
Por los campos disperso en espigas,
hecho pan te ofrecemos sus granos,
como signo de unión y de fe.
Este pan memorial de tu muerte
te ofrecemos, Señor, y oramos:
Sé propicio a tu pueblo, Señor.
De su sangre es figura este cáliz,
Por la Nueva Alianza, vertida
Para dar del pecado el perdón.
SANTO
Santo, Santo, Santo es el Señor
Dios del universo, es el Señor.
Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria.
Hosanna, hosanna en el cielo.
Bendito el que viene en nombre del Señor.
Hosanna, hosanna en el cielo.
CORDERO DE DIOS
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
danos la paz, danos la paz.
PAN DE VIDA, PAN DE FE
Camino y desierto andamos
a la tierra prometida;
vuelvan, Señor, tus torrentes
a saciarnos de agua viva.
Mi Cuerpo es: Tomad y comed;
Mi sangre es: Tomad y bebed;
este es el Pan de vida,
este es el Pan de fe.
Nos pesa nuestro pecado,
dolores, hambres y guerras:
venga tu paz como llama
a morar en nuestras tiendas.
Que todos son mis hermanos,
así reza el testamento:
amor a Dios y a los hombres,
es el culto verdadero.
Afanes son nuestras horas
que ofrecemos como espigas;
florecerán con el alba
cuál maná, manjar de vida.
Es cada altar en la tierra
la mesa del Sacramento:
Cristo es quien da vida plena
con su sangre, con su cuerpo.
SANTA MARÍA DEL AMEN
Madre de todos los hombres,
Enséñanos a decir
Amén.
Cuando la noche se acerca
Y se oscurece la fe.
Madre de todos los hombres,
Enséñanos a decir
Amén.
Cuando el dolor nos oprime
Y la ilusión ya no brilla.
Madre de todos los hombres,
Enséñanos a decir
Amén.
Cuando aparece la luz
Y nos sentimos felices.
Madre de todos los hombres,
Enséñanos a decir
Amén.
Cuando nos llegue la muerte
Y tú nos lleves al cielo.
Madre de todos los hombres,
Enséñanos a decir
Amén.